viernes, 25 de noviembre de 2016

Postales para Oblit. 12. Goro Goro Miau de Shinta Cho y Érase veintiuna veces Caperucita Roja


Érase veintiuna veces Caperucita Roja de VVAA (Valencia: Media Vaca, 2006)

Goro Goro Miau de Shinta Cho. Barcelona: Glénat, 2007

Querida Oblit: 
Durante un tiempo me llamaron de muchas escuelas, centros de profesores y bibliotecas para que les hablara sobre literatura infantil y tolerancia. En vez de trabajar con la oferta editorial creada para satisfacer esta (muy lucrativa) demanda, comenzaba la sesión mostrando libros japoneses para niños. Generalmente, los participantes quedaban desconcertados con la selección. A menudo expresaban sus recelos: cuestionaban si los libros en cuestión eran literatura, dudaban que fueran capaces de despertar el interés de los chavales y, salvo contadas excepciones, manifestaban que estos libros no los tendrían en sus aulas. A continuación, mostraba un álbum de un ilustrador francés con una estética orientalizante basado en una leyenda nipona. Ese sí que les gustaba y consideraban adecuado para trabajar en clases.
Las cartas estaban sobre la mesa. Esta actividad introductoria evidenciaba nuestros prejuicios eurocentristas, la reducción que hacemos de la cultura del otro a una serie de tópicos, nuestra incapacidad de ver y comprender lo que el otro tiene que decir si no se amolda a nuestros esquemas y gustos, etc. Muchos participantes salían muy enfadados de la sesión. Algunos, en cambio, se acercaban para darme las gracias. Sentían que su forma de ver los libros para niños había cambiado.
Dos libros me marcaron especialmente. Érase veintiuna veces Caperucita Roja (Media Vaca) y Goro Goro Miau de Shinta Cho. Adoro estos libros. La primera vez que los tuve en mis manos sentí que mi forma de ver los libros para niños había cambiado. Es fascinante cómo algunos escritores e ilustradores japoneses ven a los niños.






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